La tradición del beso bajo el muérdago

Algunas películas de Hollywood han popularizado recientemente una tradición que cada año se pone de manifiesto en las fiestas navideñas: besarse bajo el muérdago (viscum album).

A pesar de que puede parecer una moda reciente, esta tradición, como otras muchas que nos rodean, tiene sus raíces en las culturas que nos precedieron. De hecho, hay constancia de rituales relacionados con el muérdago en la época de los griegos, asociada a las ceremonias nupciales.

Si dos enamorados se besaban bajo el muérdago era sinónimo de promesa de matrimonio, así como de felicidad y larga vida.

Otros pueblos del Viejo Continente, como los celtas o los anglosajones también identificaron este ritual, en el caso de los segundos relacionándola a la diosa Freyja, soberana entre otras cosas de la belleza, el amor o la fertilidad.

De hecho, esta creencia atribuida al muérdago puede deberse a que a esta planta se le atribuyen numerosas propiedades medicinales: desde potenciadora de la fertilidad y afrodisiaco a icono de la paz y el amor. Por ello era habitual la colocación del muérdago en los hogares, para que este les bendijese y atrajese la buena suerte a la casa.

Los druidas celtas también utilizaron el muérdago para la curación de enfermedades aunque, al mismo tiempo, fue habitual su empleo para la elaboración de venenos.

Relacionada también con la tradición se encuentra la costumbre de que no es aconsejable negar un beso bajo el muérdago, so pena de estar un año sin poderse casar. Una creencia de la que, al parecer, ya se tiene constancia en época de los romanos y de la que, seguramente, siempre ha habido quien se ha querido aprovechar.

Así que si queremos comenzar el año 2015 con buen pie, encontrar el amor o procurar fertilidad y felicidad con el que ya se tiene… No hay nada como besarse bajo el muérdago, una tradición que nos remonta a la noche de los tiempos. Eso sí… ¡No hay que olvidar que solo se puede realizar esta costumbre cuando todavía haya frutos en la planta!